Reservas, clientes y cobros en un mismo sitio. Abres el calendario por la mañana y sabes justo cómo tienes la semana. En tu móvil y listo en 10 minutos.
No es magia: es tener la agenda, los clientes y los cobros juntos, en vez de repartidos entre la libreta, el móvil y la memoria.
Y sigues cerrando cada reserva a tu manera: por teléfono, por WhatsApp o, si quieres, online.
No todas las salas trabajan igual. Empieza por lo que te haga falta y añade el resto cuando quieras.
Atiendes por teléfono o WhatsApp y decides cada reserva tú, sin que nadie vea tu disponibilidad.
Cada cliente, con su historial, lo que se ha gastado y tus notas.
Una sola agenda. Nunca dos eventos en la misma fecha.
Si quieres, tus clientes reservan y pagan solos a cualquier hora.
Una página de tu sala que sale en Google. Y si ya tienes web, un código para meter el calendario dentro.
No son funciones sueltas, son los momentos que te ahorras cada día.
Lo buscas por su nombre, le das a nueva reserva y sus datos ya están puestos. Si viene cada año, lo tienes en dos clics.
Pulsas y le llega el enlace de pago al chat. Paga desde ahí y tú lo ves cobrado en el momento. (Requiere tener el cobro con tarjeta activado.)
Si te pagan en efectivo, lo registras. Si quieres señal por tarjeta y el resto el día del evento, también. Tú eliges, no la app.
Cada cliente tiene su ficha: cuántas veces ha venido, lo que se ha gastado y tus notas privadas.
Marcas esos días con un motivo, tipo "Cerrado por vacaciones", y aparece en tu agenda y en tu web. Nadie reserva y nadie te escribe para esas fechas.
Le llega un recordatorio automático el día antes. Ni se lo recuerdas tú ni te da plantón.
Mañana, tarde, día completo o por horas: tú decides cómo alquilas tu sala. La agenda solo ofrece lo que no se pisa, y siempre al precio que toca.
Si te reservan la tarde, todo lo que choque con ella — el día completo, las horas sueltas — deja de ofrecerse solo. No tienes que estar tú vigilando qué casa con qué.
Entre semana, fin de semana, festivo y víspera: pones el precio de cada turno una vez y no vuelves a echar cuentas delante del cliente.
La app trae el calendario de festivos de tu comunidad y tú añades los tuyos, como el patrón del pueblo. Si el día cae en festivo, se cobra como festivo. Tú ni lo miras.
¿En Navidad o en verano trabajas distinto? Montas horarios solo para esas fechas y, cuando llegan, sustituyen a los de siempre. Cuando pasan, todo vuelve a la normalidad. Solo.
Jueves 25 de diciembre
Así lo ve tu agenda
Mañana
10:00 – 14:00
150 €
precio de festivo aplicado
Tarde
17:00 – 21:00
Reservada ✓
Día completo
10:00 – 21:00
ya no se ofrece: se pisaría con la tarde
Tú no calculas nada: la agenda ofrece solo lo que cabe, al precio que toca.
Lo montas en una tarde y, si lo prefieres, te lo montamos nosotros. Y sigues cogiendo las reservas como siempre.
01
Subes fotos, pones tus horarios y tus precios. En diez minutos tienes la agenda lista. Y si prefieres no liarte, nos escribes y te la dejamos montada.
02
Te llaman o te escriben y lo dejas anotado en segundos. Si quieres, abres las reservas online y que aparten fecha solos.
03
Ves tu semana, cierras días, cobras la señal y todo queda registrado.
Respuestas rápidas para tomar una decisión sin complicaciones.
Si hoy lo llevas en una libreta, en el móvil o en mil WhatsApps, pruébalo. En una tarde lo tienes montado.